Salón del Automóvil: Un viaje al pasado

Salon Automovil Toluca 2017

Fueron tres días donde la pasión por los autos tuvo sede en Salón del Automóvil Arte y Cultura organizado por la UAEMex.

Tal como si hubiéramos tomado un Ford T 1926 y nos transportáramos a inicio de siglo haciendo un recorrido por la historia del automóvil fue esta segunda edición del Salón del Automóvil: Arte y Cultura que se llevó acabo en la unidad deportiva Antonio Buena Vista.

Un evento que sorprendió por su buena organización, un gran staff que incluyó a varios universitarios tanto en labores de apoyo, como en los eventos musicales.

Desde el viernes, en la inauguración que presidió el Rector de la Universidad Autónoma del Estado de México, Jorge Olvera, se enfatizó la importancia de esta muestra como precursora de conocimiento, de la historia del automóvil, su influencia y evolución tecnológica así como su trascendencia social. Asimismo se firmó un acuerdo que permite a este evento seguir desarrollándose y efectuándose anualmente.

En el amplio recinto encontrábamos básicamente tres áreas o pabellones. Primero el de la historia del automóvil, que contenía por décadas, vehículos desde 1900 hasta la actualidad; curiosos ejemplares que reflejaban el modo de vida de esa época. Cerca de 50 ejemplares daban vida a este recorrido en una carpa perfectamente cubierta y protegida.

Posteriormente pasabas a un espacio dedicado a uno de los auto más icónicos de la industria, el Ford Mustang y sus diferentes variantes y modelos, el Boss 302, el GT 350 H, el Super Snake o el Shelby, también de diferentes épocas y todos en perfecto estado de conservación. Todo esto cortesía del Club Mustang de Toluca y coleccionistas privados.

Finalmente un espacio abierto a los propietarios de autos antiguos y únicos. Una explanada donde más de 50 autos y camionetas restauradas hicieron las delicias de los entusiastas amantes de los automóviles. Anexo a este espacio el bazar de la carcacha, una serie de comerciantes con autopartes antiguas y difíciles de conseguir tuvieron un espacio para quienes andaban buscando esa pieza que les hacía falta para dar vida a algún auto en sus garajes.

En un área central convivían los foodtrucks y mesas para comer, un escenario donde se tocaban éxitos del rock antigüo y algunos expositores que vendían souvenirs relacionados con el mundo de los autos, así como algunas agencias automotrices que mostraban sus más recientes modelos.

En general, un gran espacio dónde pasar un gran rato con la familia o los amigos compartiendo una afición como los automóviles y que ya tiene garantizada su próxima edición. Así que si te perdiste la edición 2017, ve apartando aún fin de semana del próximo enero pues el Salón del Automóvil: Arte y Cultura seguramente llegará con más atractivos.

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